La heladicidad aparece cuando el agua que se acumula en una cubierta plana (al no evacuarse correctamente) se congela por culpa del invierno y sus bajas temperaturas. Esto nos puede preocupar bastante en las cubiertas realizadas con sistemas bituminosos autoprotegidos ya que nos podemos encontrar con dos problemas importantes:

  • Residuos acumulados. El rocío y heladas se meten entre los microporos de las gravillas o pizarras que protegen la lámina, una vez helada, crea rupturas en el material las cuales aceleran el deterioro y nos atascan los desagües.
  • Se desprotege la lámina bituminosa de la acción UV del sol. Si no tenemos una perfecta protección los rayos del sol pueden degradar más rápido las láminas.

 

¿Cómo se puede evitar?

Lo mejor para proteger y evitar estos casos de heladas es aplicar unos buenos productos que resistan bien estas inclemencias. Podremos encontrar productos como la gravilla o la pizarra que están compuestos con un acabado transparente a base de siloxanos, que crean una capa semejante al goretex. De esta forma evitaremos en gran medida la penetración del agua en la cubierta plana.

También podremos echar una mayor cantidad de gravilla de autoprotección, concentrando así más la capa superior y evitaremos los microporos.

Otra opción es la instalación de materiales de cerámica de última generación en lugar de pizarra natural, evitando así los residuos que puedan dañarnos nuestra cubierta plana.